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«American Gods»: libro o serie

Escribo estas líneas pocas horas después de terminar de disfrutar de la serie de televisión de American Gods. Hasta el día de hoy, solo se ha estrenado la primera temporada de la obra televisiva basada en la novela de Neil Gaiman. El libro es una de mis novelas de fantasía favoritas. Como he terminado satisfecho y decepcionado a partes iguales, hoy vengo a daros mi punto de vista del trabajo audiovisual como espectador y lector. En asuntos tan importantes como este, ser objetivo es muy complicado. Por tanto, bienvenidos a American Gods: libro o serie de televisión.

 

American Gods libro o serie

 

American Gods: libro o serie

 

 

Lo primero que tengo que hacer es darme una colleja a mí mismo. Lo que estoy haciendo no está bien. Va en contra de todo lo que he defendido siempre. Libros, series y películas son formatos muy distintos. Rematadamente diferentes. Por ende, no se deben de comprar.

Sin embargo, hoy no nos encontramos ante la adaptación de una novela cualquiera. No. Estamos hablando de Neil Gaiman y su American Gods. Una historia que haría tumbar los principios de cualquier blogger y youtuber que se precie.

En cuanto terminé el octavo capítulo —el último—, el cuerpo me estaba pidiendo que hablara sobre la serie. Son muchos los motivos detrás de este estímulo: las sensaciones que me ha ido dejando y lo enamorado que he quedado de la fotografía del producto de Starz.

Por ello, hoy me encuentro aquí para brindar a cada formato el respeto que merece. Lo hago con la idea de que soy mucho más conocedor del mundo literario que del de la televisión. En este segundo, soy un mero espectador. No obstante, el amor que le tengo a American Gods me hace querer comentarla un poco.

Antes de continuar quiero avisar de un hecho. Durante este artículo voy a evitar los spoilers. Por tanto, estás de enhorabuena. No pienso destriparte nada de American Gods. Si quieres conocerla, vas a poder hacerlo tras leer este artículo. Sinceramente, espero darte, como mínimo, ganas de hacerlo.

 

Mi experiencia con American Gods

American Gods fue la última novela que leí en el año 2017. Un broche de oro para cerrar uno de los mejores años literarios a nivel personal.

Se trató de mi estreno con Neil Gaiman. Para mí, él era uno de esos autores de los que, a pesar de no haber leído nada, conocía de muchas oídas. Su fama le precede. Además, American Gods es una de esas obras a las que la fama las precede. No conocía su trama, pero me llamaba mucho la atención tenerlo entre las manos.

Al final, Neil Gaiman es uno de los referentes del género fantástico. Y, de entre todas sus obras, la que hoy protagoniza este vídeo es una de las más importantes. Aun así, por alguna razón, sigue siendo un poco desconocido en Europa a nivel popular. Oculto bajo la sombra de otros grandes como George R.R. Martin o Brandon Sanderson. No tiene nada que envidiarles y creo que la serie de televisión ayudará a poner las cartas sobre la mesa.

American Gods es una novela que llevaba muchísimos meses prometiéndome leer. Todo el mundo me había hablado de ella. YouTube se había visto inundado en muchas ocasiones por Neil Gaiman y su pluma. Sin embargo, había algo que me llevaba a no hacerlo. Tonto de mí, que no sabía el tesoro que albergaban sus páginas.

No obstante, mi punto de inflexión llegó con el lanzamiento de la serie de televisión. El día que vi que Amazon Prime iba a estrenar la serie supe que tenía que leerla. Ya no iba a haber más oportunidades. En cuanto una obra pasa por televisión es mucho más fácil que te destripen la trama. En una historia que tenía tantas ganas de conocer no quería que me sucediera. Así que ese mismo día fui a la tienda y me hice con ella.

Incluso así, tuvieron que pasar un par de meses antes de que me lanzara a leerla. Los seres humanos somos así. Funcionamos por explosiones e intuiciones. Por suerte, logré evitar todos los spoilers hasta que en diciembre la tuve entre mis manos abierta. A partir de entonces entré en un mundo de fantasía que me cambiaría todos los esquemas sobre el género. Ha sido una revolución en mi mente de lector.

American Gods me ha mostrado una forma de hacer fantasía que yo no había visto hasta este momento. Sí, estaba acostumbrado a la fantasía épica de grandes como Patrick Rothfuss o Tolkien. También había ahondado en otras obras del género como El castillo ambulante. Sin embargo, la novela de Neil Gaiman no se parece a ninguna. Supongo que por ello me deslumbró. Caí prendado de su historia desde la primera página y se convirtió en un referente.

En estas líneas he dado por supuesto que la conocéis. En caso contrario, podemos entrar un poco en materia. No obstante, os animo a leer la reseña de American Gods para que tengáis a mano todos los detalles. En ella no hay spoilers. Nunca los hay en mis análisis.

Se trata de una obra que narra un conflicto entre dioses en suelo americano. Aunque bueno, la acción principal se centra en Estados Unidos. Como siempre. Las deidades antiguas, prácticamente olvidadas y relegadas al ostracismo, quieren derrocar a las ahora veneradas. Buscan recuperar el poder que les ha privado la evolución. Hablamos de seres superiores como la televisión, la tecnología, el marketing, las carreteras… todos estos nuevos elementos a los que se les rinde pleitesía y fe ciega.

En todo este panorama, aparece Mr. Wednesday. Es uno de los mejores personajes de literatura fantástica que me he encontrado. Reclutará a un ser humano normal para su causa. Su nombre es Sombra. Ocupará el puesto de guardaespaldas y ayudante de la deidad. Al mismo tiempo que trata de entender con gran estupefacción el mundo que se escondía delante de él y nunca fue capaz de atisbar.

 

La serie de televisión de American Gods

American Gods es una serie de televisión que fue estrenada el día 30 de abril del año 2017. En Estados Unidos, país del cual es natal, lo hace de la mano de la cadena Starz. A España nos llega gracias al servicio de vídeo en streaming de Amazon Prime. Al resto de Europa o a Latinoamérica lo desconozco.

Es una obra creada por Bryan Fuller y Michael Green a partir de la novela de Neil Gaiman. Su primera temporada, momento en el que se escriben estas líneas, cuenta con ocho episodios. Ya hay una segunda temporada confirmada y en producción. Además, cuenta con la supervisión personal del autor del libro como productor. Este, se inmiscuirá en los procesos para prestar ayuda a David Slade, director, en todo lo que pueda necesitar. La fecha de la próxima entrega todavía es un misterio.

American Gods es una obra que ha estado en muchas ocasiones a punto de ser llevado a la televisión. Sin embargo, se tuvo que esperar a 2017 para que finalmente fructiferara el proyecto.

En 2011, durante el Festival Internacional del Libro de Edimburgo, Neil Gaiman afirmó que HBO había mostrado un gran interés en adaptar su novela al formato televisivo para su canal de pago. Algo que posteriormente confirmaría la propia cadena.

No sería hasta principios del año 2013 cuando volvió a haber una mención al respeto. Esta se dio en el Festival de Cine Internacional de Estudiantes de Cambridge. Allí, el escritor hizo alusión a que la adaptación de su novela incluiría nuevos elementos, pero que nunca se perdería la esencia que conformaba el libro. Además, añadió que el plan era que las dos primeras temporadas estarían basadas en su obra literaria, mientras todo lo que llegara después sería novedoso. Por último, dijo que ya se estaba trabajando en el episodio piloto.

Por todo esto, los fans quedaron sorprendidos cuando a finales de 2013 el escritor declaró que la serie seguiría adelante, pero que ya no lo haría con el apoyo de HBO.

Así, Michael Lombardo, presidente de programación de HBO, confirmó en el año 2013 que las razones que habían llevado a la cadena a renunciar al proyecto es que no habían logrado construir un guion adecuado para la magnificencia de la novela.

Sería un mes después, en febrero, cuando FremantleMedia adquiriera los derechos de la serie. Se anuncia que Starz acepta el proyecto y que el equipo directivo sería el ya citado. En 2015 la cadena confirmaba que el proyecto sale hacia delante y en el año 2016, en el mes de abril, comienza a grabarse.

El resto de la historia ya la conocemos.

 

Valoración general de la serie de American Gods

A nivel general, la serie me ha parecido buena. Quiero recalcar esto antes de seguir comentando todo sobre American Gods. Nos cuenta una historia interesante. Presenta un mundo realmente extraño y desconocido para el espectador. Este está poco acostumbrado a narraciones de fantasía de este tipo. Todo ello construido mediante unas decisiones de dirección y fotografías que ambientan el trabajo de Neil Gaiman en un contexto realmente especial.

No tengo ninguna noción de cine o televisión a nivel técnico. Quiero dejar esto claro también. Aun así, imagino que querer representar dioses tiene que ser hartamente complicado. Más aún si estos están venidos a menos. Si tienen que conjugar su magnificencia natural con lo intrascendente de la humanidad con la que ahora conviven.

De esta manera, y a diferencia de la novela, se nos presenta una obra que es bastante coral. Sí, Sombra y Mr. Wednesday son los protagonista. Pero el peso que albergan en los primeros episodios sobre sus hombros se diluye con el paso de estos. De esta manera, Laura y su viaje, las pesquisas del resto de deidades y las escenas que miran directamente al pasado se encumbran.

Como espectador, esto me ha gustado mucho. Nos ha permitido conocer la visión de las deidades desde puntos de vista que no nos presenta la novela. También la forma en la que estos interactúan con los nuevos dioses que han surgido por el paso del tiempo. Es una serie que se basa en deleitar al público, darle lo que quiere y cuando esté seguro de saber qué va a pasar a continuación, sorprenderle con un potente giro de guion que haga que siga queriendo formar parte de la realidad que le presentan y que nunca ha concebido.

Sin embargo, creo que la serie palidece por no poder contar todo el libro. Esta primera temporada solo abarca hasta la mitad de la novela, más o menos. Y si bien se toman muchos caminos que no divergen con las letras del autor, la trama principal transita de la mano de Neil Gaiman. De esta manera, el ritmo frenético que se nos muestra en las primeras páginas, no tarda en ralentizarse conforme los episodios avanzan. El resultado nos deja un final que cierra pocas tramas y que nos relega a tener más dudas. Habrá que aguardar a la segunda temporada. Yo el primero, visto algunos de los caminos totalmente divergentes a la novela.

No obstante, me gustaría reivindicar las escenas y los episodios en los que la trama principal queda a un lado. En ellas se nos muestra a los dioses en el pasado. Están en su entorno, viviendo como narran las mitologías y leyendas de las partes más diversas del mundo.

Esta ha sido una de las partes que más he disfrutado de la serie. Muchas de las escenas son cosecha del director y guionistas. Otras nacen de las páginas de Neil Gaiman. Aun así, creo que la forma tan increíble con la que son transmitidas consiguen que su impacto sea mucho más fuerte que el que tiene el lector al encontrarlo sobre el papel. La imaginación es muy poderosa, pero tratándose de deidades, que nos muestren su poder hace que nos sintamos más fácilmente dentro de su realidad.

Así, no os sorprenderá conocer que mi episodio favorito es aquel en el que se viaja al pasado. En él conocemos la historia del leprechaun. En este, el séptimo episodio, me he imaginado viviendo dentro de un mundo de fantasía. Es algo maravilloso.

Puedo afirmar que American Gods es una buena serie de televisión.

 

Valoración como lector de la serie de American Gods

Desde el punto de vista de un lector de la novela, la verdad es que la serie de American Gods me ha resultado un poco decepcionante. No quiero parecer sibarita. Simplemente se trata de esa sensación que surge cuando un libro te ha enamorado tanto que cualquier cambio que se fragüe sobre su trama al transportarlo a la pantalla es un problema personal a la hora de disfrutarlo. Culpa de las expectativas de nuestra mente, de esperar precisamente esto.

En el fondo todos los lectores somos tan especialitos.

Lo primero que quiero señalar es que, a pesar de que están bien trabajados, hay personajes que están desdibujados en comparación a todo lo que son e implican en la novela. Para muestra, un botón. Mr. Wednesday ha sido mi principal decepción como lector. Su majestuosidad, su poder, pericia y capacidad de persuasión literaria no la he visto manifestada en la serie. Ha sido un duro golpe contra el que he tenido que pelear en todo momento. Me sacaba de la historia. Me hacía pensar que no me encontraba ante él.

Una de las cosas que más me ha escamado a lo largo de toda la lectura es esto. No entiendo por qué no se ha explicado en ninguna escena el timo del violín. No voy a contar qué es por si queréis leer el libro o por si alguien recapacita en el mar de despropósitos (es una exageración) que hay en la pantalla. Sin embargo, sobre la charla en la que se produce esta explicación está construida toda la trama. Toda la historia que precederá en la novela tiene ese punto de partida. En televisión simplemente lo han omitido. Espero que busquen un final distinto. Si no, no tendría sentido.

Algo semejante me ha pasado con el señor Mundo. Uno de los aspectos más importantes de la novela es quién es en realidad. No lo sabemos hasta el final en el libro. Su identidad le aporta un misticismo necesario para el despliegue mitológico y épico de la obra literaria. La ausencia de nombre real nos hace estar en tensión en cada momento en el que aparece. Le convierte en un villano a tener en cuenta.

En la serie su identidad es desvelada en los primeros episodios. No solo eso, sino que además es distinta a la del trabajo de Neil Gaiman. Esto podría estar unido al timo del violín y su ausencia. Sin embargo, cuando la serie arranca, las piezas están colocadas para el mismo clímax de la novela. Si has leído el libro lo sabes. Lo ves. Creo que terminar el producto de televisión de cualquier otra manera sería un error. Sería quitarle todo el sentido que quiere transmitir el escritor.

Asimismo, el ritmo de la serie es demasiado rápido para mi gusto. Sobre todo en consonancia con lo que nos muestra la novela. Sí, lo sé. En el apartado anterior he hecho referencia a que su ritmo disminuye progresivamente. Es cierto, pero, no está bien hecho. O, al menos, no tan bien como en la novela.

Esto se debe a que la novela tiene suficientes momentos de pausa como para frenar a los protagonistas. Se recrea en conversaciones. La serie no utiliza estos arcos de la trama. No. Los elimina. Supongo que ante la perspectiva de ahorrarse algo de dinero borrando a personajes secundarios y localizaciones de la trama. Prefiere intercalar muchos elementos que no acaban de encajar con el propósito de la historia y cargar de un mayor peso a otros personajes que en la novela son meramente testimoniales. Hecho que tampoco me ha convencido por una razón. Creo que el objetivo de Neil Gaiman en el libro es mostrar que América está poblada de dioses. Las deidades viven con nosotros y no nos hemos dado cuenta. Ni siquiera tienen un objetivo místico. Solo buscan sobrevivir. Por eso no tienen historia. Son uno más como tú o como yo. Que se les dé un propósito rompe esta magia.

El último punto que me ha chocado como lector es todo lo relacionado con Laura Moon. Es cierto que me gusta la idea de que ella sí que tenga mayor peso. Quizás en la novela está un poco desaprovechada. Aun así, he echado en falta ese aire melancólico y de arrepentimiento que impregna cada una de las acciones de la versión literaria de American Gods. En ella está cegada por Sombra, por reparar el daño que hizo a su cachorrito. Se siente en deuda. En la serie la han convertido en una suerte de ser sobrenatural con fuerza descomunal que, aunque pueda encajar porque algún matiz a ello se hace en la novela, por la forma en la que está construido el mundo y narrados los hechos, queda fuera de contexto. Sobre todo, porque estos sentimientos negativos son rápidamente sustituidos por una sensación de aventura. Decir esto en una historia de dioses es curioso.

Con todo esto no quiero rebajar la calidad de la serie. Sino mostrar el punto de vista subjetivo de mí como lector que he omitido en la valoración general previa. Como amante de la novela he echado de menos muchos aspectos de la trama. El contraste de opiniones es evidente a la par que divertido.

 

Aspectos en los que la serie mejora al libro

Antes de terminar este artículo, me gustaría destacar tres aspectos en los que la serie mejora al libro y viceversa. Así puedo condensar toda la información vertida para desembocar una suerte de conclusiones con American Gods.

 

Explicaciones sobre el pasado de los dioses

Creo que uno de los aspectos donde la serie mejora el contenido del libro es en todo lo relacionado con el pasado de los dioses. En American Gods libro este aspecto es meramente testimonial. Hallamos pequeños capítulos con chispas de información que luego no tendrá apenas importancia.

En la novela esto se realiza de esta manera para tratar de hacer entender al lector que el peso de los dioses ha ido decayendo con el tiempo. Las deidades han quedado olvidadas. Aun así, saber un poco más sobre ellas es algo que merece la pena aprovechar.

 

La sumisión de los dioses antiguos a los dioses modernos

En la novela se deja caer de una manera tácita la falta de confianza de muchos dioses en Wednesday y el plan que les presenta. Creen que el futuro no les requiere. Están dispuestos a adaptarse a esta nueva realidad si eso conlleva no morir.

Sin embargo, todo esto se desarrolla de una manera muy sutil. En realidad, en ninguna página podemos apreciar a una deidad cambiar de bando. Quizás muestren su conformismo, pero nunca llevan a cabo una traición. Por lo menos no hasta los compases finales.

Esto cambia en la serie de televisión. Lo vemos claro. Varios encuentros de Wednesday se saldan con que hay dioses que se han cambiado al bando que consideran ganador. Muchos que, por cierto, no aparecen en la novela de American Gods.

 

Ambientación para los dioses

Con esto me repito un poco. Ya lo sé. Pero hay cosas que están tan bien hechas que merece la pena gritarlas a los cuatro vientos hasta quedarnos sin oxígeno. La ambientación mística de American Gods en la serie es una de ellas. Todo ello es gracias a una dirección de arte para admirar y aprender de ella. Para cualquier lector sería hipócrita no reconocer que hay artistas que son capaces de mejorar cualquier imagen que tu imaginación haya podido evocar.

Sinceramente, me he enamorado de la fotografía y la dirección de la serie. Ya me lo avisaron antes de comenzarla. Puede que en muchas ocasiones no comulgue con lo que cuenta, pero la forma en la que lo hacen es arte.

 

Aspectos en los que el libro es mejor que la serie

Mr. Wednesday

Con este tema tengo que ser tajante. Lo necesita mi vertiente lectora. Lo que menos me ha convencido de la adaptación de American Gods ha sido el personaje de Mr. Wednesday. Lo han intentado, pero no consigue transmitir lo que es e implica este personaje en la novela.

En los primeros episodios podemos atisbar un personaje algo parecido. Es el contorno sobre el que colorear la personalidad más importante de la obra. Sin embargo, conforme se suceden los minutos, lo he encontrado desdibujado.

Ojo, en todo momento el papel del actor es tremendo. El problema lo encuentro en que sus líneas no son lo suficientemente adecuadas. No hacen justicia al personaje de la novela.

En la serie representan al personaje como si se tratar de un simple sinvergüenza acabado. Que lo es, pero, a pesar de ello, tiene muchos más matices que se han olvidado de plasmar en la pantalla. La sensación de que todavía puede cambiar el mundo.

Puede que sea un liante, pero es pícaro. Su astucia es suficiente para salir de cualquier problema. En la serie, constantemente cae en sus propias situaciones. Parece desesperado.

Y, sinceramente, sigo sin entender por qué nos hemos saltado la charla sobre el tiempo del violín.

 

Los sueños de Sombra

¿Dónde se han quedado en la serie los sueños de Sombra cargados de significado? Es un elemento recurrente en el libro. Transmiten más información que los propios acontecimientos reales. Quizás porque lo son.

Más allá de ello, en la novela, Sombra es un personaje que cambia constantemente de paredero. Son sus sueños los que le mantienen unido a los dioses. Algunos le vigilan a partir de su inconsciente, otros le mantienen controlado para que no haga ninguna tontería. Aliados y enemigos se valen de este canal. Nos da la sensación de que es un personaje importante.

Sí. En la serie hay algún sueño. Pero, ¿dónde radica su fuerza? ¿Dónde podemos encontrar sus explicaciones y trascendencia? ¿Y las charlas con las deidades que solo se le presentan por esta vía? Se pierde mucho trasfondo en la serie por no pausar la acción y escuchar a sus miembros.

Supongo que todo ello es consecuencia de que Sombra no se separe nunca de Mr. Wednesday durante el desarrollo de la serie. Han convertido al personaje en un perrito bien adiestrado que cuida de su amo. En la novela lo es, pero tiene una mayor libertad. Es en estos momentos donde desaparecen sus barrotes y encuentra las respuestas. Más preguntas también aparecen, pero descubre su lugar en toda esta trama.

En la serie han cercenado el gran potencial de los dos protagonistas. La novela lo hace mucho mejor con ellos.

 

El ritmo de la novela

El último punto que quiero tratar sobre American Gods es el ritmo. Quiero mostrar las diferencias que hay entre la novela y la serie de televisión. Lo he comentado por encima en varios puntos, pero merece la pena dedicarle un pequeño espacio.

En la obra literaria es simplemente perfecto. Se adecúa a las necesidades del lector. A la urgencia o al temple que Neil Gaiman quiere transmitir en cada momento. Parece que cada palabra en American Gods está medida y tenga un propósito. Probablemente sea así.

Esto es algo que en la serie pierde mucha fuerza. Culpa de la eliminación de esas escenas tranquilas y sosegadas para que siempre exista acción o preludio de ella en la pantalla. Entiendo que el lenguaje televisivo no puede ser el mismo que el literario, pero los paseos de Sombra, sus pensamientos y las pesquisas o preguntas que se plantean es un elemento nuclear de la trama que Neil Gaiman quiere narrar.

Además, Mr. Wednesday también va a otra marcha. En la serie sabemos desde el principio que es una especie de superhombre. Sabremos que es un dios unas páginas más allá. Aun así, en la serie va acelerado. En la novela, sus pensamientos son muchos más pausados. Sus actos denotan inteligencia. El de la serie actúa de forma inconsciente.

 

Conclusiones de American Gods

Después de todas estas parrafadas, ha llegado la hora de dejar una serie de conclusiones acerca de cómo disfrutar American Gods.

La primera consiste en que el mejor formato para disfrutarla es el literario. En mi caso no tengo ninguna duda. Puede que decir esto sea de perogrullo, pero no lo es.

Soy el primero que ha señalado en esta plataforma que hay adaptaciones que superan al original. La última a la que he hecho mención es El hombre en el castillo de Philip K. Dick. Sin embargo, pese a lo bonito y cuidado que tiene la estética, en American Gods esta queda muy lejos del trabajo original de Neil Gaiman. No obstante, hay que reconocerle el mérito a Starz.

Con la segunda conclusión, quiero recalcar la calidad de la serie. Sé que la mayoría de las opiniones de lectores no han sido demasiado positivas. Sin embargo, las de aquellos que no han disfrutado de la obra de papel contrastan con ellas. Al final, los que hemos leído a Gaiman somos muy sibaritas.

En la serie se cuentan muchas cosas que no están acostumbradas a aparecer en televisión. Es una fantasía distinta, a las que el espectador no se ha hecho todavía. Tiene mucho mérito. Entra por los ojos de una manera sencilla. Es precioso. Por ello me alegro de que obras como esta u otras que estén por llegar se atrevan a virar la concepción de la fantasía. Se están rompiendo moldes en las cadenas de televisión. Cuando más friki sea el mundo, mejor para todos.

La tercera conclusión es que los lectores van a echar de menos distintos aspectos. No van a dejar de disfrutar la serie. Eso quiero dejarlo claro. Pero sí que notarán que falta algo . Es chispa que hacía a la novela de American Gods algo único.

Por ello, mi recomendación personal es que disfrutéis de los dos formatos. Si podéis y os atrevéis, lo mejor es empezar con la novela. Dejar a la mente bailar de la mano de las palabras de Neil Gaiman es algo que solo se puede experimentar con unos pocos escritores. Es un deleite como lector. Después, dad el salto a la televisión. Veamos qué nos tiene deparado esta dirección en el futuro. Personalmente, creo que se convertirá en una serie de culto.

A mí me habían comentado que American Gods no era la mejor novela para comenzar a leer a Neil Gaiman. Sin embargo, para mí ha sido una gran elección. Me lo he pasado en grande con ella. Es cierto que es muy bizarra, pero no tardas en acostumbrarse a su mundo. Quizás se deba a que ya tengo bastante bagaje en literatura fantástica, pero creo que todos podréis disfrutarla.

Aun así, si por alguna razón os intimida tanto como para no leerla, o si cuando comenzáis su lectura, no os sentís a gusto. No dudéis en dar el salto a la serie. Cuenta las cosas de forma distinta, no abarca todas, pero merece la pena.

¿Vosotros habéis disfrutado del libro y la serie? ¿Con cuál os quedáis? ¿Solo de uno? ¿Planteáis hacer lo propio con el otro? Si no la has leído, ¿cuál te llama más?

Neil Gaiman, quiero descubrir todos tus mundos.

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