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Novela policíaca | Black February

¡Bienvenido al primer artículo de este Black February! Este mes temático del blog y del canal en el que la novela policíaca, detectivesca y negra van a tomar el canal. He pensado mucho en cómo arrancar con esta propuesta y me he dado cuenta de que si se empieza, hay que hacerlo por el principio, así que vamos allá con la historia y explicación de este género literario.

Qué es la novela policíaca

Se trata de una clase de obras literarias en las que, basándose en la observación, el análisis y la deducción lógica aplicados a un hecho policial, la meta consiste en descubrir al autor de un delito y las razones que le llevaron a cometerlo.

Los elementos de la novela policíaca

La novela policíaca se caracteriza, principalmente, por el hecho de que su protagonista suele ser un detective. Bueno, al menos una persona cuyo objetivo en la vida es salvaguardar la seguridad de un lugar y atrapar a aquellos que están cometiendo actos criminales. Después de todos, las figuras son de lo más diversas:

  • Detectives: Hercule Poirot.
  • Policía: Maigret.
  • Periodista: Gálvez.
  • Abogado: Perry Mason.
  • Criminalista: Sherlock Holmes o Miss Marple.

Su función será la de investigar un hecho o una serie de acontecimientos hasta dar con aquel que los haya perpetrado. Lo más habitual es que la acción se realice por medio de entrevistas con todo personaje implicado, así como examinando las pruebas y los indicios que les llevarán hasta la solución.

Lo más habitual en esta temática es que se desee retratar los problemas morales, sociales y colectivos que causaban controversia en el momento en el que se escribieron.

Su evolución, como se tratará a lo largo de este artículo, es clara. En un principio lo único que importaba eran los hechos e investigaciones del detective. Sin embargo, con el paso del tiempo se comenzó a enfatizar en la vida del protagonista, las motivaciones del delincuente y todo lo relacionado con elementos socioculturales que podían afectar a la delincuencia.

Aunque este no es el post en el que se tratará el tema, también existe la novela policíaca inversa. Una estructura narrativa en la que se cambian las tornas. En ella el protagonista es un detective que tratará de evitar las consecuencias de sus actos.

De esta manera, tienes que saber que gran parte de la culpa del éxito de la novela policíaca son los subgéneros literarios pulp —entre los que se encuentra el hard boiled o el thriller, que se tratarán a lo largo del mes—.

Además, con el paso del tiempo, el relato del detective se ha ido mezclando con la fantasía, la ciencia ficción y la novela histórica, hasta dar lugar a exponentes de lo más rocambolescos, a la par que interesantes.

De esta manera, cuando se analizan los elementos, se establece la siguiente diferenciación de partes:

  • Personajes. Presentan una perspectiva antitética. Es decir, los buenos luchan contra los malos. Es extraño que evolucionen a lo largo del relato.
  • Ambiente. Acostumbra a ser urbano y, en su origen, fueron siempre en lugares cerrados. Ahora ya no se realiza esta limitación y se aprovechan los espacios exteriores para incluir a posibles testigos.
  • Estructura. Acostumbra diferir de la clásica del resto de novelas, basadas en introducción, nudo y desenlace. El realto policial siempre comienza por un hecho enigmático o delictivo que planteará diferentes preguntas. A partir de ahí se estudian los móviles, se busca el cómo, dónde y porqué sucedieron los hechos.

¿Cómo se llega hasta el género de la novela policíaca?

Como género propio, la literatura policíaca se sitúa en el año 1840. No obstante, como cualquier otro tipo de narrativa, no apareció sin más, de la nada, sino que desde hace varios milenios se pueden encontrar ciertos exponentes.

De esta manera, los mayores expertos del género entienden que Edipo Rey, una obra de Sófocles, fue la primera obra en la que se encuentran las características del género. En ella Edipo, el protagonista de la historia, lleva a cabo una investigación para encontrar al culpable. Finaliza cuando se percata de que, en realidad, es él quien ha cometido los actos.

En sus orígenes y hasta bien adentrado el siglo XX, la novela policíaca se consideraba literatura barata y de bajo nivel. Esto era así porque se consideraba que un crimen era algo antiestético y, como tal, tenía imposible alcanzar un trasfondo con tintes morales o artísticos.

En el recorrido hasta el nacimiento del género, aparecen diferentes obras en las que se expresa de manera habitual la inquietud ante lo que no se puede explicar. Frankenstein (1818) de Mary Shelley es una de ellas. Obras en las que se intentaba explicar el terror y, como se trataba de aislar el elemento de la humanidad, se recurre a la ciencia y a la lógica. No obstante, sigue sin aparecer la figura que intentara resolver la cuestión.

Durante la etapa del Romanticismo también tuvo su impacto. En ella primó la novela de aventuras. En ella se narraba el difícil viaje de un héroe que encarnaba las virtudes del tiempo y conseguía vencer las dificultades. Así, para la llegada hasta lo que hoy se conoce como el género policíaco, faltaba un escritor que uniera la crónica de los sucesos, con el misterio inexplicado y quien consiga resolverlo que, a la postre, sería el detective.

Sin embargo, el hecho que desata la aparición como tal de este género es la creación en Europa de los primeros cuerpos oficiales de policía. Primero en Prusia (1822) y luego en Londres (1829), donde surge la tan manida Scotland Yard. Momento en el que, además, se prohibieron las torturas y los investigadores tenían que valerse, ante todo, de los indicios y la psicología para poder atrapar al criminal. Los métodos cruentos desaparecían del abanico de posibilidades de los investigadores.

Otro hito fue la creación de la Agencia Nacional de Detectives Pinkerton en 1850, en Estados Unidos, que empezó a desarrollar los procedimientos de una nueva ciencia, la criminalística.

De ellos se hablará un poco más adelante en este espacio.

El nacimiento del género policíaco

Uno de los factores más especiales que tiene la novela policíaca es que es uno de los pocos géneros que ha sido inventados en la modernidad. Por ello, su evolución está presente en los libros de historia y es mucho más fácil conocerla. Tenemos identificado el momento de su nacimiento, cómo aumentó su difusión y la manera en la que se sobrepuso a las críticas y acabó convirtiéndose en un fenómeno de masas, sobre todo, gracias a su calidad.

Su origen tiene sangre estadounidense. Concretamente, toca viajar hasta Boston para hallarlo. Surge de la pluma de Edgar Allan Poe y un pequeño relato cuyo nombre seguro que te suena: Los crímenes de la calle Morgue, que fue publicado en el año 1841.

Su protagonista es una de las piezas claves de la historia de la literatura: Auguste Dupin. El primer detective literario. Aquel que ha servido de base para la construcción de todos los demás, como Sherlock Holmes o Hercule Poirot, que beben directamente de su figura.

Le hacía especial la manera en la que resolvía los crímenes. Fundamentaba cada paso a partir de deducciones y se obligaba a no adivinar nada, llegando así a una conclusión razonada, a partir de la lógica.

El siguiente paso del género detectivesco era consolidarse en forma de novela. Su origen data de 1844. Tres años después de que Edgar Allan Poe se atreviera con el primer relato, llegaría una historia de grandes dimensiones. El concepto de angustia de Søren Kierkegaard marca la pauta.

El motivo del despegue de este tipo de historias era el miedo que existía en la sociedad. Se trataba de una sociedad industrial y convulso, con algunos autores que vieron en los miedos de las personas la oportunidad de encajar sus historias.

Al fin y al cabo, estas novelas nos muestran que la vida es imprescindible. Que no sabemos cuándo puede terminar y que en ellas encontramos la esperanza de que se restablezca el orden social, así como confirmar una fe en la justicia que, en los tiempos que corren, cada vez es más inestable.

Corrientes de la novela policíaca

Cuando se estudia la novela policíaca se pueden diferenciar dos corrientes principales, que son las causantes de su buen desarrollo:

  • Corriente inglesa.
  • Corriente americana.

Es imprescindible analizarlas para comprender la historia de este género.

Corriente inglesa

Es la primera que aparece, aunque pueda resultar paradójico si se tiene en cuenta que el género nace en Estados Unidos.

Su objetivo era centrarse en la resolución intelectual de un determinado crimen y no caía para ello en análisis de los aspectos sociales y morales que este podía causar en la sociedad. Además, solía centrarse en las intrigas que se daban en los sectores altos de la sociedad, siendo Agatha Christie el principal referente del género.

Todo caso era tratado con mucha paciencia y el análisis lógico, el que marcaba la pauta de actuación. Se evitaba la violencia y el uso de las armas y solo las deducciones de un detective arquetipado llegan a la solución.

Destacan autores como Arthur Conan Doyle y Agatha Christie, aunque una de las realidades más interesantes que aparecen es el Detection Club.

No obstante, conviene destacar la figura de un exponente particular: Elizabeth Macintosh, más conocida como Josephine Tey, que se atrevió a revolucionar el género, mezclarlo con el histórico y dar pie a la que es, para mí, la mejor obra del género: La hija del tiempo.

Detection Club

Su nombre completo es el London Detection Club. Se trata de una asociación europea donde, incluso a día de hoy, se siguen reuniendo algunos de los escritores británicos de novela policíaca más importantes.

Fue fundado en el año 1929. Su objetivo era acabar con las divergencias de opiniones entre lo que tenía que ser jugar limpio en este tipo de obras y así crear una serie de reglas para que todo escritor que abogara por la novela policíaca supiera a qué tenía que atenerse.

Concretamente, eran cinco. Quiero citarlas tal y como las establecieron:

  1. La solución de los misterios o enigmas debe ser necesaria para resolver el conflicto central.
  2. El detective debe usar su ingenio y su habilidad para resolver el enigma en un contexto concordante con la historia.
  3. La solución del problema debe ser sólo parcialmente encubierta por el escritor.
  4. No se deben usar circunstancias improbables o inusuales, como supercriminales, venenos desconocidos, entradas o pasadizos secretos, coincidencias y casualidades afortunadas en la novela policial clásica.
  5. Finalmente, la justicia debe ir de la mano del detective y debe aplicarse al final de la historia sobre el verdadero criminal.

Además, aprovecharon las reuniones para disfrutar y escribir conjuntamente. Hay obras como El almirante flotante que está directamente firmada por el Detection Club.

Algunos de los presidentes más sonados que tuvo este Detection Club fueron:

  • G. K. Chesterton (1930-1936)
  • E.C. Bentley (1936-1949)
  • Dorothy L. Sayers (1949-1957)
  • Agatha Christie (1957-1976)
  • Lord Gorell (1958-1963)
  • Julian Symons (1976-1985)
  • H.R.F. Keating (1985-2000)
  • Simon Brett (2000-presente)

Corriente estadounidense

Centra su atención en lo que se conoce como la novela negra. Esto es, que no solo centra el desarrollo de sus tramas en el crimen per se, sino en su contexto social y moral, dando especial importancia a los sucesos en las clases bajas y marginales de la sociedad.

La agresividad es importante, la acción, rápida y los autores que destacan, Dashiell Hammet y Raymond Chandler

Se origina debido a las circunstancias que se dieron en Estados Unidos a causa de la Gran Depresión. Un instante que dota a la novela policíaca de un toque naturalista. Es decir, que esta clase de literatura deja de buscar simplemente entretener, para entrar de lleno en la preocupación social. La crisis y la corrupción son factores fundamentales, como podrían serlo hoy en día.

Se caracterizaba por:

  • Narración en primera persona.
  • Lenguaje coloquial, sin eufemismos, y con uso de argots callejeros.
  • Medias tintas en cuanto a los valores éticos: el detective a veces infringe la ley y los criminales son ocasionalmente honrados, o pretenden serlo.
  • Cinismo profundo en el carácter de un detective protagonista, de vuelta de todo.
  • Pérdida de importancia del proceso de identificación de un culpable.
  • Filosofía vital estoica y, a veces nihilista, en el detective.

Hasta aquí este primer episodio de Black February sobre la novela policíaca. Dejadme todo el feedback posible para saber cómo orientar el resto del mes y, ante todo, muchas gracias por llegar hasta aquí

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